Quintanilla destaca el crecimiento de Afammer en la provincia y anima a seguir luchando por la igualdad
AFAMMER ha celebrado este jueves su asamblea provincial, con la participación de más de 45 presidentas y representantes de las diferentes delegaciones que AFAMMER tiene repartidas por toda la provincia de Ciudad Real. También ha estado presente María Jesús Rubio, presidenta de AFAMMER Guadalajara.
Durante el encuentro, las diferentes representantes han hecho balance de las diferentes actividades que han realizado y de la realidad que viven cada uno de sus municipios. Así mismo, se ha abordado un calendario de actividades programadas en cada delegación para los próximos meses.
Además, la presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla, ha puesto sobre la mesa la reciente participación de AFAMMER en la 69 Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW69/Bejing+30) que se ha celebrado del 10 al 21 de marzo en la sede de Naciones Unidas de Nueva York.
Balance positivo pero con la mirada puesta en las necesidades de las mujeres rurales
Quintanilla ha expresado su agradecimiento a las representantes locales por “seguir levantando la bandera de la igualdad” dentro de sus municipios, y las ha animado a seguir trabajando.
Así mismo, ha mostrado su satisfacción por el crecimiento de AFAMMER en la provincia donde algunas delegaciones han experimentado un aumento en el número de socias y además, ha destacado que la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural está presente en 85 municipios de la provincia.
También ha recordado que “AFAMMER ha sido la primera organización de mujeres rurales en España y a nivel mundial según la FAO”, y las ha animado a seguir trabajando con el mismo impulso con el que comenzaron hace 43 años.
Retos pendientes 30 años después de la IV Conferencia de Pekín
Respecto al balance de la participación de AFAMMER en la CSW69/Bejing+30, Carmen Quintanilla, informó que durante los diferentes eventos paralelos en los que participó alertó de la importancia de recuperar el feminismo de la cooperación: “un feminismo basado en el diálogo y la cooperación y alejado de los discursos extremistas que dificultan el avance hacia la igualdad real de oportunidades que se ha instalado en Europa y en gran parte del mundo”
Por otra parte, informó que AFAMMER presentó ante Naciones Unidas un décalogo con 10 propuestas para el avance de las mujeres rurales.
Entre las líneas de acción de este decálogo para garantizar el empoderamiento y la plena participación de las mujeres rurales y el desarrollo sostenible ha señalado la necesidad de:
- Garantizar el acceso a las nuevas tecnologías y a la formación digital de todas las mujeres y niñas,promoviendo el desarrollo de infraestructuras y asegurando una conexión de calidad incluso en las zonas más remotas del planeta.
- Impulsar el emprendimiento femenino y garantizar el acceso a la financiación, permitiendo que más mujeres rurales puedan emprender en sus propios municipios y frenar así la despoblación que asola a las zonas rurales de los 5 continentes.
- Impulsar el liderazgo y asegurar la participación activa de las mujeres rurales en espacios de toma de decisiones, promoviendo su presencia en gobiernos locales, organizaciones internacionales y en la formulación de políticas públicas que impacten sus comunidades.
- Fomentar la economía circular y el desarrollo sostenible, apoyando modelos de negocio que prioricen la sostenibilidad ambiental y promuevan la inclusión de las mujeres rurales en la transición ecológica.
- Reducir las altas tasas de desempleo que afectan a las mujeres rurales en todos los continentes, garantizando su acceso a prestaciones sociales y promoviendo la formalización del empleo femenino en el ámbito rural. Además, es fundamental impulsar condiciones de trabajo dignas, asegurando salarios justos, protección laboral y acceso a derechos básicos que permitan a las mujeres rurales desarrollarse en igualdad de oportunidades.
- La conciliación y la corresponsabilidad en los hogares rurales sigue siendo una meta lejana. Las mujeres rurales asumen una mayor carga de trabajo no remunerado, lo que dificulta su acceso y permanencia en el empleo.
- Corregir las desigualdades de género en la agricultura, la ganadería y en el acceso a la tierra. Según la FAO, a pesar de que las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral agrícola mundial y producen el 80% de los alimentos en las economías en desarrollo, poseen menos de una quinta parte de las tierras del planeta.
- Garantizar el acceso a infraestructuras y servicios básicos, incluyendo salud, transporte, conectividad digital y viviendas adecuadas en las zonas rurales. La falta de estos servicios esenciales agudiza las brechas de género y limita las oportunidades de desarrollo de las mujeres rurales, impidiéndoles acceder a educación, empleo y recursos de primera necesidad.
- Fortalecer las políticas de prevención y erradicación de la violencia de género en áreas rurales, asegurando atención integral a las víctimas que viven en un entorno carente de infraestructuras y servicios especializados para salir del círculo de violencia en el que se encuentran. Según ONU Mujeres, cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada por su pareja o un familiar, lo que evidencia la urgencia de garantizar mecanismos de apoyo accesibles y efectivos en el ámbito rural.
- Garantizar una vejez activa y saludable para las mujeres rurales de mayor edad. Las mujeres suelen llegar a la vejez con pensiones contributivas mucho más bajas que los hombres y son más propensas a padecer enfermedades crónicas como la artritis reumatoide, migraña o fibromialgia, que afectan su calidad de vida.